Al parecer estoy solo... nadie puede ayudarme... puedo escuchar el sonido de las hojas moviéndose, deben estar por encontrarme, ademas, este laberinto de ramas y árboles no me dejara salir de aquí... Creo que no podre cumplir con mi misión... Mamá, papá, maestro... Lo siento... De verdad lo lamento mucho...
Mi nombre es Daichi hijo de Daisuke e Hinata, somos una familia samurai, pertenecemos al clan Minamoto, eterno rival del clan Taira. Esta es una oposición que empezó desde 1180 es decir cinco años atrás Soy hijo único, lo cual me gusta mucho, aunque a veces es difícil no tener a quien contar tus problemas o simplemente con quien pelear por cosas sin sentido, pero bueno no hablemos de eso, mejor déjame contante un poco más acerca de mis padres...
Mi madre es una mujer muy tranquila y ordenada, disfruta mucho jugar Chō-Han Bakuchi, un juego de dados tradicional japonés. Este juego es muy sencillo, simplemente, un jugador, que es la banca, lanza dos dados, y el resto de jugadores se juegan puntos a par o impar. No es muy divertido, pero la mantiene ocupada. Por otra parte mi padre como te lo mencioné antes, es descendiente de una familia samurai lo que significa que mi abuelo, mi vis abuelo y mis ancestros lucharon en diferentes tipos de combates en los cuales se disputaron muchas cosas importantes para nuestra clase, por lo que paso a paso llegamos hasta esta etapa la era a la que llamamos "Heian" que significa "paz y tranquilidad". A lo olvidaba no puedo terminar esto sin dejar de hablar de mi mejor amigo Akira, el me a acompañado desde mi niñes, eso quiere decir que hemos tenido muchas aventuras juntos, lo cual habla mucho de nuestra amistad. Akira es un perro samurai muy inteligente, yo mismo lo entrene para que de lo mejor de si, ahora estamos listos para defender el honor de nuestra familia y como nuestros ancestros defenderemos nuestro pueblo hasta el final...!!
Mi vida es muy sencilla me levanto por las mañanas, desayuno con Akira e inmediatamente voy a mi lugar de entrenamiento, establecimiento militar de nuestro clan que queda a 30 minutos de distancia de mi casa. Ahí e aprendido todo lo que sé, después de las primeras enseñanzas de mi padre claro. Mi maestro el señor Yamato es un héroe de guerra, dice la leyenda que lucho hasta quedar casi invalido y que a la mañana siguiente después de la guerra apareció caminando sin ningún rasguño por el sendero del bosque del pueblo, nunca mencionamos eso entre nosotros, aunque me da mucha curiosidad saber como es que después de estar tan herido lograra una gran recuperación ÉI me enseño a nadar y a mantenerme bajo el agua por mucho tiempo aunque me hubiese servido mucho una escafandra para sus primeras clases, aparte de eso me enseño los más finos detalles del uso de la espada así como también el combate cuerpo a cuerpo. Al salir vuelvo a mi hogar pasando por la calle de las mascotas donde disfruto mucho el cantar de los pájaros que guían mi camino a casa.
Hoy fue un dia muy agotador, voy llegando a mi hogar después de un largo día de trabajo, espero que mama haya cocinado algo delicioso .. nunca olvidare ese ultimo pensamiento que tuve antes de ver salir a aquellos hombres de mi casa, antes de entrar por esa puesta semi destruida, antes de ver a mi padre asesinado en su recamara, antes de ver a mi madre llena de sangre su ropa... Lo ultimo que recuerdo de ese día son las últimas palabras de mi madre "Hijo lucha por tu libertad"... No pueden imaginar el dolor que se siente el perder a los seres mas queridos de tu vida, lo único que pensé en ese momento es voy a asesinar al que hizo esto, no importa lo que me cueste, vengare la muerte de mis padres.
Justo después de tan espantosa escena escuche la alarma del pueblo, era una invasión del clan Taira, los enemigos salían de todo lado, lo único que pensé en ese momento fue, debo llegar al cuartel militar, salí de mi casa y corrí lo mas rápido que pude hasta llegar a donde mi maestro, fue difícil ver pelear y morir a las personas que conocía algunos huían dispuestos a llegar al mar para navegar hacia lugares desconocidos, otros defendiendo lo que habían cosechado durante toda su vida, los niños llorando por el egoísmo de los grandes y las mujeres gritando por sus esposos. Al fin una luz al final de la obscuridad, estaba a pocos pasos de llegar a mi cuartel cuando de repente una explosión cegaría mis ojos por un momento, grite fuerte llamando a mi compañero, esperando lo peor, pasaron unos minutos y no tenia respuesta, cuando de pronto un ladrido de esperanza para mi corazón, Akira aun seguía conmigo. Inmediatamente me levante y seguimos adelante, al entrar, el enfrentamiento con unos guerreros del otro clan mejoro mi concentración y agudizo aun mas mis sentidos, logre notar que uno de ellos llevaba un bajo pequeño en su uniforme, debió ser alguien que viajo al nuevo mundo y recibió un presente en su regreso... Quien diría que un objeto tan pequeño seria una historia mas para contar a los niños. Logre pasar mis compañeros luchaban sin parar, caían guerreros de ambos mandos, quería encontrar a mi maestro, Akira encontró su rastro inmediatamente lo seguimos y este nos guiaba hacia el bosque, al salir por la parte de atrás vimos muchos tillos junto a botellas de agua destrozadas, las reservas se habían perdido. Continué y un silencio tremendo me envolvió a mi y a mi perro, empezamos a caminar sigilosamente, adentrándonos más y más en el espeso bosque fuera del pueblo, tenia la sensación de que alguien nos miraba, mi corazón se acelero cada ves más, debía encontrar a mi maestro, de repente un sonido muy fuerte salió de la parte de atrás de mi cuerpo era una moto tripulada por miembros del otro clan, era mi final, respire profundo y solo espere mi muerte, venían con sus espadas hacia mi, en ese instante una flecha pasa por al lado de mi cabeza, luego otra, era mi maestro me había salvado, creo que fue el día en el que mas gusto me dio verlo, era una sensación de alivio y al mismo tiempo temor. El olor de su pipa fue el mejor aroma que pude haber captado en ese momento, me mostró que aun seguía vivo, que aun había esperanzas.
Por fin entendí al hablar con él la razón de su ataque, buscaban un pergamino que el poseía, un pergamino que contenía todos los secretos de supervivencia de nuestro clan junto con los planes a futuro y las tácticas de guerra, es decir si ellos se apoderaban de él sería nuestro fin. De repente todo se calmo por un instante, pero en la guerra eso solo dura segundos, 2 flechas atraviesan el cuerpo de mi maestro, se acercaba un grupo de guerreros, todo por lo que había luchado en ese momento se fue a la basura, el shock del momento me bloqueo todos mis sentidos, simplemente no lo podía creer, la verdad no entiendo como un momento feliz puede cambiar al peor en solo segundos, ahora tenia a mi maestro entre mis brazos sin saber que hacer, lansa sus últimas palabras "Daichi fuiste mi mejor alumno... Esta es la última misión que te voy a encomendar, existe un grupo de sobrevivientes rumbo al océano que están dirigiéndose al punto de reunión 12, tu lo conoces debes huir con ellos y entregarle el pergamino al jefe del grupo... Daichi... corre...!!" Rápidamente empecé la uhida, corrí y corrí lo más rápido posible junto a mi amigo sin darme cuenta de que iba a una bajada muy pronunciada, al percatarme de ello ya estaba cayendo sin control hacia unas rocas, fue cuando golpee mi cabeza y perdí la noción de todo incluso de mi mejor amigo Akira...
Al parecer estoy solo... nadie puede ayudarme... puedo escuchar el sonido de las hojas moviéndose, deben estar por encontrarme, ademas, este laberinto de ramas y árboles no me dejara salir de aquí... Creo que no podre cumplir con mi misión... Mamá, papá, maestro... Lo siento... De verdad lo lamento mucho...
Se me pasaron muchos pensamientos antes de despertar, sentía que todo era el fin, sin darme cuenta me di por vencido, había perdido a todos.Camine sin rumbo hacia el espeso bosque, sabia que muy pronto me encontrarían ya que escuchaba sus gritos y el sonido de las ramas rompiéndose, esperaba solo el final. No lo podía creer, estaba acabado.
Finalmente llegamos a una sola cosa LA MUERTE, caí sin mas fuerzas y completamente hambriento, pensé estoy listo y cerré mis ojos, imaginaba: Como desearía tener una pizza en mis manos, después de todo el dinero no es tan importante verdad...
Pero que es eso? un sonido empezó a inundar mi mente, acaso es agua? mmmm no no puede ser cierto, solo lo estoy imaginando, me arrastre para ver que tan cierto puede ser que alguien tan desafortunado como yo tenga el número del boleto ganador, moví una ramas y efectivamente no lo había imaginado, ahi estaba el mar, a tan solo unos metros de distancia, justo al lado del escondite 12, no lo podía creer, la adrenalina recorrió todo mi cuerpo y pude ponerme de pie, al final no moriría, sin pensarlo dos veces camine lo más rápido que pude hacia el punto de reunión y salieron todos los sobrevivientes a recibirme, alistense todos para zarpar..!!! grite, no podemos perder tiempo. La gente empezó a subir al barco entregué el pergamino al jefe y me dispuse a subir, cuando aparecieron los guerreros que venían persiguiéndome desde hace días, no podía ser que este tan cerca y tan lejos de mi libertad, subí lo más rápido que pude pero mis piernas ya no podían más, lanzaban flechas sin cesar, un soldado sacó su espada y se acerco a mi, todo terminaría aquí, alzó su brazo cuando de la nada apareció mi mejor amigo y mordiendo su brazo combatió contra él de pronto muchas flechas atravesaron su cuerpo, me salvo la vida.
Me dio el tiempo justo para subir al bote y marcharnos...
Al final todo se reduce a eso, la muerte de tus seres queridos y tu supervivencia, no te quedan amigos, no te queda dinero, no te quedan fuerzas, solo te quedan cicatrices del alma, esa fue mi conclusión...

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